sábado, 7 de mayo de 2011

El infiel

El infiel no se hace, nace...

El infiel va por la vida buscando adrenalina, momentos clandestinos, amores prohibidos. El infiel ataca camas de otros y roba besos sin rostros, como he escuchado por ahí. El infiel no es perfecto, no pretende ser perfecto, y nunca lo será.

El infiel se enamora una, dos, tres, cuatro veces. El infiel puede llegar al altar, al registro civil, pero seguirá siendo igual. Quien sea víctima formal del infiel deberá aceptar las reglas de su juego. Claro, cuando lo sepa será demasiado tarde.

Quien quiera estar junto a un infiel, sea porque se enamoró, o porque de víctima pasó a ser pareja, también deberá aceptar las reglas de su juego, y por qué no, pagarle con la misma moneda. No deberá pedir explicaciones ante perfumes que no son propios, manchas en la ropa, llegadas después de hora. La nueva víctima formal deberá crear su propio juego, claro, a escondidas del infiel.

El infiel va por la vida limpio, con su conciencia en paz, quizás hasta juzgando a sus colegas infieles. Si el peca es palabra santa, pero si peca quien está a su lado o su pareja, juzga y condena.

El infiel se enoja cuando se le menciona a su pareja. Sea por lo que sea. Porque la sola mención corta su fantasía furtiva o le provoca remordimientos. El infiel puede involucrarse con las parejas de otros, pero que nadie se involucre con la suya.

Al infiel no se lo cela. Tiene tantas conquistas bajo su manga que sería un círculo interminable de celos. Ya su condición no da lugar a celos, a escenas sin sentido. Después de todo... Qué explicación se le puede pedir a alguien que va por el mundo dando muestras gratis de su amor??? Tan mínimas, tan escasas, tan gratuitas, tan efectivas como cualquier muestra comercial barata y de libre distribución. Como el infiel.

El infiel porta altanería, imponencia al mundo, una sonrisa perversa como arma letal ante los débiles. Ego, mucho ego, y confianza en sí mismo para obtener lo que desea, lo que le antoja el momento.

El infiel no se conforma con una sola víctima, necesita tener para escoger. Una víctima en cada lugar, a cada hora, en cada día de la semana. El infiel necesita tener cubierta su cuota de amor para cuando no está junto a su pareja.

El infiel confunde. Regala amor al mejor postor, caricias escondidas, besos a medias, palabras vagas y sin sentido, miradas perversas. El infiel no se ama a sí mismo. El infiel necesita ser el centro de atención, que todos lo amen, que todos lo deseen. El infiel necesita su autoestima por las nubes para seguir siendo infiel.

En simples palabras: el infiel no nace, se hace...

4 comentarios:

Asistencia Técnica del Grupo Volkswagen dijo...

Buena afirmacion... yo conocí a algunos con ese perfil... Gracias por compartir

saporage dijo...

Hola, me gustó lo que escribiste. capaz que no sabrias responder a lo siguiente, pero me inclino mas por que sí lo sepas. ¿como es la infiel? y otra pregunta mas. ¿será que el tiempo convierte a todos y todas en infieles alguna vez? me refiero a que luego de mucho tiempo con alguien, no se despierta algo en la gente que le lleva a ncesitar "algo nuevo/diferente?

Smart Girl dijo...

@Asistencia Técnica del Grupo Volkswagen

Todos hemos conocido un infiel en la vida, el problema es cuando lo es la persona que está a nuestro lado. Por suerte siempre los vi desde afuera, y no desde adentro, al menos es lo que yo creo.

Gracias a vos por comentar. Un saludo.
_______________

@saporage

Cuando escribí, no especifiqué género, hablé sobre el infiel en general. Este punto de vista se aplica tanto al hombre como a la mujer. A lo sumo, a la mujer le agregaría más frialdad a sus actos, una conciencia más limpia, y sobretodo reserva. La mujer no andará pavoneando a los cuatro vientos sus aventuras como lo haría un infiel. No olvides que esta sociedad condena al sexo femenino y ovaciona al sexo masculino hablando de infidelidades.
Con respecto a tu segunda pregunta, como escribí, el infiel se enamora, eso no lo discuto, pero seguirá siendo infiel. Es algo que lo lleva en la sangre, no puede cambiar, es más fuerte que sí mismo. Lo he visto muchas veces. Ellos aman, aman con locura, pero no pueden evitar salir a conquistar. Hasta te diría que conquistan por impulso, es algo natural.
De todos modos no se sabe, cada persona es un mundo, quizás en algún lugar del mundo exista ese infiel rehabilitado del que me hablas, pero en mi vida no se ha cruzado,por lo tanto no lo he conocido.

Muchas gracias por comentar. Un saludo.

Smart Girl dijo...

@saporage

Mis disculpas, pero tu última pregunta la contesté mal, entendí que me hablabas de otra cosa, eso me pasa por leer a las apuradas.

Creo que está en uno. Si bien todas las parejas a la larga son consumidas por la rutina, queda en la conciencia de uno echar todo por la borda solamente por unos segundos de emoción. Podemos llevar una relación rutinaria pero a la vez seguir amando a esa persona. Creo que la infidelidad se comete cuando se dejó de amar a la persona. Tenemos que saber que desde el momento en que comentemos una infidelidad, es porque dejamos de amar a dicha persona. En simples palabras, la infidelidad es el indicador de que el amor se acabó. Y llega el momento de replantear la relación y preguntarnos a nosotros mismos si queremos seguir con esta doble vida, o dar por concluida la relación que se desgastó, y empezar de cero luego de que hayamos vivido todas las emociones que nos pida la cabeza o el corazón, para no reincidir y lastimar de nuevo.

Mis disculpas de nuevo, hoy que tuve el tiempo de releer tu comentario me di cuenta, y he aquí mi fe de erratas.

Un saludo enorme.

Publicar un comentario