jueves, 3 de febrero de 2011

Febrero: Un mes de mierda (Catarsis)


Comprobado: Febrero es un mes de mierda. Hace un año atrás fui sacudida por una bola de cosas raras que se sucedieron una tras otra sin piedad ni impunidad alguna. Este año, para variar, esa bola de cosas volvió para tomar revancha. Pero hace un año no sabía por qué, no encontraba explicación lógica alguna. Este año pude comprobar dos cosas: la envidia mata (y este es el motivo principal de mis males), y la envidia mata es un refrán que uno dice de memoria, pero es muy cierto.

La envidia no tiene fronteras, es la compensación que usan algunas personas para, de algún modo, disfrutar de tu progreso, de tus logros... Es el éxito de los perdedores. Nunca creí que la envidia fuese tan poderosa, hasta que la viví en carne propia. Si me preguntan de quién, no sabría decirlo con exactitud. Pueden ser vecinos, amigos, compañeros de trabajo, hasta incluso familiares. Nunca se llega a saber, se sospecha pero no se sabe.

Esta insana envidia me ha hecho pasar la que yo llamaría una de las peores semanas de mi vida. Un tropiezo tras otro, levantarse, estabilizarse y volver a caer, todo en un corto período de hasta minutos podría decir. Pero... Por qué??? Por qué a mi??? Yo nunca he envidiado a nadie, y esto podría jurarlo por lo que sea. Nunca he criticado ni maldecido a nadie, he sido buena con el resto del mundo. Convengamos que no soy la Madre Teresa, pero me considero una buena persona, y no merecí nada de lo que he vivido esta semana. Pero la vida, el mundo es un Ying Yang gigante, todo lo malo tiene algo bueno y viceversa. He encontrado el lado bueno de algunas cosas, pero de todos modos duele, y da bronca, y me ha hecho llorar de frustración. Pero gracias a Dios tengo esa persona especial a mi lado que cuando la primera lágrima se asomaba supo contenerme entre sus brazos, y con una caricia secó esa tormenta de lágrimas contenidas por tres días.

Ahí estaba yo. Ya había llorado, ya me había descargado, ya me había resignado. Luego de un reconfortante baño para aliviar tensiones, me senté en Penny dispuesta a olvidar un poco lo sucedido, subí el volumen para anular el mute y ahí escuché mi respuesta, mi señal divina, mi catarsis: 'Me verás volar por la ciudad de la furia, donde nadie sabe de mi y yo soy parte de todo...'

La historia se había repetido y todo había terminado.

(PD: Estoy en mi período de vacaciones laborales. Sí. Esta, una de las peores semanas de mi vida la he vivido en vacaciones. [sarcasmo]Una linda y peculiar forma de comenzar las vacaciones...[/sarcasmo])

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